en pelotas en el Polo
De una forma que desconozco se ha puesto de moda la apelación a la naivete ajena, apuntando a las debilidades de los discursos que uno no comparte. Al que primero escuche hacer énfasis en ella fue a Zizek, que si alguna virtud tiene es la de ser reiterativo. Pero no es sólo el esloveno, resulta muy frecuente leer en comentarios, en entradas de blogs y en cualquier discurso 'crítico' eso de lo naive . Interpreto que ello tiene que ver con el cinismo contemporaneo (un tema al que se ha hecho abundante referencia); en una época cínica de lo peor que te pueden acusar es de ser inocente de algo; es mejor una culpa malvada, un escepticismo incrédulo que te permita mirar a los ojos de la gente... que cualquier resquicio de perfume incensario, cualquier creencia santificada. Pero parece que es inescapable algún tipo de inocencia, caer en alguna santurronería, o transferir la inocencia de la que no somos capaces de forma consciente a otros que creen por nosotros. Existen inocencias ...