lunes, 31 de diciembre de 2012

Una canita al aire (iv)

Dejo el año viejo con las dos últimas gráficas. Sin comentarios. Mañana espero completarlas. Las curvas de indiferencia reflexivas se refieren a la idea que adelanté en la entrada enterior. Las otras una pequeña broma conmigo mismo. La dinámica de las gráficas se modifica con respecto a la de las entradas anteriores pero sobre eso escribiré mañana.

Una canita al aire ( iii )

Efectivamente, lo que he estado haciendo en las entradas previas de "Una canita al aire" no es algo que nos permita decir mucho sobre la Ley de Say. Ni siquiera estoy muy seguro de cómo pueden ser leídas esas gráficas al pretender que no existen precios de los factores. Es algo que he hecho exclusivamente para obviar la polémica sobre el capital de Cambridge. La esencia de la Ley de Say es que la producción genera rentas que son empleadas en los bienes consumidos generando demanda. Si de alguna forma puede ser pensado el modelo es como la relación entre la oferta de trabajo y la capacidad para transformar ese trabajo en riqueza. En la gráfica (C) se presenta un fenómeno que podríamos llamar "masoquismo industrial": las sociedades actuales pese a que generan grandes incrementos de renta se muestran insensibles a esos incrementos, siendo el número de horas contratadas (obviemos crisis inoportunas) inelástico a ese incremento. Sobre este hecho existe evidencia empírica contradictoria. A favor: Francis & Ramey, "A Century of Work and Leisure", y en contra Aguiar & Hurst "Measuring trends in Leisure: The Allocation of Time over Five Decades". Siendo la controversia entre los dos enfoque sobre la forma de medir el tiempo de trabajo en caso de haber disminución esta no ha sido muy significativa por lo que la otra variable a tener en cuenta sería fundamental a la hora de determinar la pendiente de la curva de indiferencia: ¿Ha aumentado sensiblemente la renta en las últimas cinco décadas? Las respuestas de los economistas varían entre "mucho" y de "forma extrema", dependiendo de cómo se mida esa variación. Si somos inmensamente más ricos ¿por qué somos tan masoquistas?
Mi idea ya la he apuntado en entradas previas y entronca con mi trabajo de los últimos dos años: las formas de racionalidad y su relación con la toma de decisiones. Básicamente: si quien construye el sitio donde vas pasar tu tiempo libre es quien te vende no esperes de ti misma una conducta muy racional. Estoy pensando en los centros comerciales. Las corrientes principales de la ciencia económica piensan el desarrollo como derivado de la innovación empresarial, el desarrollo tecnológico y demás. No es cuestión de ponerse neo luditas (por muy bien que nos caiga alguna de esa gente), pero lo cierto es que se ha construído en el pasado siglo una potente estructura de oferta olvidando el lado de la demanda. No podemos dejar de recordar que la corriente crítica principal con la economía ortodoxa (que dirían Winter & Nelson) han sido los hijos de Keynes, cuya preocupación fundamental es ¡estimular la demanda!. Por su lado los de la economía evolutiva que he estado estudiando este mes son grandes especialistas en la dinámica capitalista ¡y sólo tienen ojos para la oferta! El lado de la demanda prácticamente no lo mencionan. Los únicos que han dicho algo al respecto han sido las gentes de la economía ecológica y los decrecentistas, a los que no he leído pero que por lo que me suena construyen más una crítica de la «irracionalidad global del sistema» que una revisión constructiva del mismo: no señalan sus puntos fuertes y por donde hace aguas. (Creo).
La necesidad del desarrollo de una racionalidad de la demanda es lo que ocupa lo que pienso que debemos hacer. No se trata sólo de "consumir más racionalmente", sino de generar mejoras tecnológicas, avances en eficiencia, a través del lado de la demanda. Y creo que para pensar adecuadamente las dinámicas que pueden ser desencadenas a través de ese lado de la demanda debemos introducir en el gran caldero otros ingredientes diferentes de la competencia, la definición individual de los derechos de propiedad, o la maximización de los beneficios. Es otra la racionalidad que nos encontramos de ese lado. Lo cual no quiere decir que haya que castigar a las dinámicas que tienen lugar en el lado de la oferta. Estos puntos serán tratados de forma más extensa el año que entra (2013) que aprobecho para deseároslo bueno, aun que venga penoso.
Ha muerto Hirschman que en su "Los intereses y las Pasiones" se ocupaba de forma amplia de los pensadores escoceses y franceses del XVIII, de su preocupación por el desenfreno de las pasiones del Príncipe, y de la necesidad de desarrollar un contrapeso que hiciese de balanza a esas pasiones, una pasión tranquila y de efecto "pulicio", que se diría en el medievo. (i.e. civilizatorio ). De igual forma que pensaron la división de poderes en el ámbito político pensaron el interés propio como contrapeso económico a la propia esfera de las pasiones, que tendría efectos apaciguadores entre las naciones mediante la promoción del comercio y el intercambio.
Espero, por otra parte, que este no sea la última entrada de hoy, tengo todavía un par de gráficas en el bolsillo que tienen más de broma que otra cosa, aunque me sirva de ella para la introducción del concepto de "demanda reflexiva", que contrapongo a la "demanda masoquista" que nos caracteriza. Así será si no caigo agotado.

una canita al aire ( ii )

Como nuestro objetivo es pensar lo que se demanda y su relación con lo que se ofrece en forma de tendencias seculares representaremos una función de producción que llamaremos agrarista y otra a la que llamaremos industrialismo guay. Siguiendo al chico que representa bien [Canadian Initiative] la gráfica de la función de producción es como si ordenara las técnicas de más producitvas a menos, de forma que las primeras horas empleadas lo son en las técnicas más productivas y las últimas en las menos. Como podemos observar en la gráfica (A) las economías agrarias representan una variación suave de las productividades (no existe mucha diferencia entre los empleos más productivos y los menos). En las economías que llamaremos "industrialismo guay (no España)", por razones que explicaremos después, se produce un fuerte incremento en la productividad de determinados sectores que desplazan las posibilidades de producción hacia afuera. Algunas gentes de aspiraciones austriacas podrían pensar incluso esa forma como decreciente en sus últimos tramos: el "Estado del Bienestar" como carga a la productividad potencial de la economía, pero no queremos entrar en esos extremos.

una canita al aire ( i )

Cuando quieres decir muchas cosas lo difícil es comenzar. Y en ese sentido este es una de las entradas más ambiciosas que he escrito. No es sobre lo que quiero que sea mi tesis sino sobre un tema que le adyace: las formas de consumo en relación a las de producción. Es algo tan viejo como la Ley de Say e igual de complicado. Me gusta la forma en la que Schumpeter la formula, él, que es un defensor. Le dediqué una entrada hace tiempo. La forma de expresarla es ciertamente extraña, la traducción es de Manuel Sacristán por lo que la confianza en la misma es absoluta. La relatividad en la que inscribe las relaciones de oferta y demanda debe ser tenida siempre en mente, así como ese "de la industria" que se repite.

domingo, 2 de diciembre de 2012

hasta el año que viene (2013)

  1. INTRODUCTION

In discussions of the role of the assumption of profit maximization in the economic theory of the firm, reference is often made to the Darwinian principle of" survival of the fittest."
Economic "Natural Selection" and the Theory of the Firm. Sidney G. Winter, Jr. Yale Economic Essays. Vol. 4. nº 1. 
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sábado, 1 de diciembre de 2012

winter is coming (fe de confusiones)

Debo corregir algunas de las cosas que dije ayer sobre la técnica del parafraseado y lo que realmente dice Mäki al respecto de la conducta maximizadora de los agentes. No llega a decir lo que yo afirmé ayer que decía. Lo que dije ayer que decía está implícito en su exposición de lo que la técnica del parafraseado es. Traigo algunas citas a mayores para ilustrarlo:
En primer lugar la formulación realista sobre la tarea a realizar:
"Maximization would be isolated as the motive rather than just a motive among others."
Después la técnica a emplear:
"The trick is to relocate truth claims by paraphrasing assumptions." [...] "When suitably paraphrased, the assumptions of a theory had better be true."
Tengo mi lectura de esa técnica mäkiniana: Tal parafraseado incluye convertir un presupuesto en una afirmación de la irrelevancia de un factor o de la aplicabilidad de un modelo a un dominio de fenómenos.
el parafraseado nos habla de las condiciones en las que aquella fuerza que queremos aislar cobra mayor fuerza. Una vez hecho ese movimiento es necesario que la afirmación sea aproximada a la verdad para que el presupuesto pueda ser considerado como válido. Lo que está implícito es que una vez identificada la fuerza principal es el correcto parafraseado en lo que debemos centrarnos. Una vez realizado obtendremos una aproximación de la verdad. Es pensar cuándo es aplicable, y esto requiere afirmar la aplicación de un modelo o ley a cierto dominio. Es la relación del modelo respecto del dominio lo que está en cuestión. Aplicación y insignificacia se relacionan de la siguiente forma para Mäki:
"Claims about applicability had better be true, just as claims about negligibility should be true." [...] "The mechanism of natural selection in competitive markets ensures that only firms exhibiting profit maximizing behaviour survive".
Así, Mäki no llega a explicitar en qué condiciones es posible aislar la maximización del beneficio hasta encontrarla en su forma más pura. Lo que yo digo sobre los mercados de competencia perfecta, Ostrom, lo bienes no rivales, etc, es cosa por entero mía y sobre la que tengo que reflexionar con mayor cuidado, no de Mäki. Lo haré los próximos días.