jueves, 5 de diciembre de 2013

lo difícil es comenzar

Llevo desde junio preprarándome para escribir la tesis. Desde hace meses creo que lo tengo, he hecho algún amago de comienzo, pero la cosa no acaba de sustanciarse. He llegado a pensar que se trata de alguna clase de temor, algún miedo.
Tengo un esquema aproximado que ya no varía en lo sustancial pero es como si no acabara de completarlo nunca: siempre hay algún hallazgo, o literatura que no he tenido en cuenta, o corriente que había subestimado. He conseguido ya hacerme la dichosa pregunta que quiero contestar, cuando leo algo normalmente sé cómo posicionarme o qué objetar.
Por las cuentas que he hecho debería comenzar justo ahora a escribir para poder tenerlo a tiempo y el caso es que en un twit de hace casi un mes Colin Camerer hizo referencita a una nueva estrella naciente en el firmamento de la Economía Conductual:  Tom Cunningham, ligando el twit con un artículo reciente suyo. Lo vi por encima e intuí que sí, se trataba de algo importante. Es un modelo que recoge algunos de los resultados más robustos para integrarlos en un modelo de formulación positiva. Es importante porque normalmente el trabajo conductual consiste en el intento de integración de sus resultados, de las excepciones a la racionalidad y los errores sistemáticos en modelos tradicionales de economía pura. Partir de una estructura explicativa distinta supone un paso de gigante.
Leyendo su introducción y la formulación del modelo se me ocurren muchas cosas pero está claro que debo integrarlo en la tesis. Además remite a una bibliografía interesante. El modelo que construye se basa en otro de Sims, un tipo alemán al que no conocía. En algo similar está trabajando Woodford. Ambos están en conctacto con las viejas estrellas del movimiento conductual y han participado en seminarios que esa gente lo cual garantiza la calidad de los resultados (i.e. no son dos locos que desde el extrarradio de la economía académica intental algo).
EL de Woodford no lo he leído aún pero pinta muy interesante. En el de Cunningham es de destacar el esquema de flujo de información en el que se basa para la construcción del modelo. Me encanta porque supone un intento explicativo a aprtir del que se podemos comenzar a hablar; no son anomalías que intentan ser integradas en lo viejo. Y además es fuente de ideas. Está claro que lo dificil es comenzar.

martes, 26 de noviembre de 2013

ensimismamiento y perspectiva


Los estudios de la economía de la conducta hacen referencia en muchas ocasiones a esos momentos de nuestra vida en los que sabemos que nos estamos comportando mal pero incidimos: procastinaciones, efectos de poderosas emociones que nos nublan la mente, adicciones, vagancias, planes no realizados, y un largo etcétera.
Por otra parte tenemos el concepto de racionalidad limitada: se suele entender como una miopía y una capacidad insuficiente para el cálculo. Muchas veces se la relaciona con la incertidumbre y es posible que haya una relación entre ambas pero su naturaleza es heterogénea. Las limitaciones de las que habla Simon muchas veces es posible superarlas o paliarlas (heurísticas apropiadas, instituciones coordinadoras, especialización y división del trabajo). Las formas en las que nuestras capacidades son suplidas generan una dependencia de la pauta, una especificidad debido a que las herramientas usadas durante mucho tiempo se convierten un poco en una extensión de nuestro cuerpo. La incertidumbre de aquello que pueda sucedernos depende en parte de quienes somos, quién hemos devenido. Poder ver lo que se acerca es una capacidad que ha de ser trabajada y toda heurística, regla, o actividad institucional, o especialización requieren un de un trabajo especializador, de adaptación a un entorno. Esa especialización lleva consigo una ambivalencia característica de la racionalidad limitada: trabajar sobre ella capacita e incapacita al mismo tiempo.
¿Como saber si estamos haciendo lo correcto si tantas veces nos subsumimos en nuestros quehaceres y ocupaciones? A veces es bueno sentirse extraño, ajeno, descolocada la perspectiva. Deberíamos prestar más atención, fijarnos no sólo los errores sistemáticos en los que caemos y de los que somos conscientes; deberíamos considerar esos otros en los que el hábito nos impide cambiar de rumbo y la falta de perspectiva percibir la falta.

martes, 5 de noviembre de 2013

La Excepción de Abilio a la Ley de la Demanda

Hace unos días he discutido en twitter sobre ideología, economía y ciencia con José Luis Ferreira. No salí muy bien parado dado que mi ilustre oponente me dejó en la estacada supongo que debido a lo peregrino de mis argumentos. 
La discusión fue propiciada por mí. Compartí un enlace en el que Eric Schliesser hacía referencia a la ideología implícita (creencias tácitas) que acompañan muchos de los trabajos considerados como más científicos en Economía. En concreto creo que había un párrafo clave:
As a discipline econonomics is also not insensitive to empirical evidence. But it does not  follow that it is not ideological. Our very hard-nosed, data-driven contemporary economics is in a very bad position to explore alternative regimes with dramatically different institutions/norms. For example, one need not be a Marxist or an Austrian economist, to recognize that such explorations may well be useful in light of the fact that, say, the working of contemporary central banks clearly favor the interests of the (existing) financial services community. Maybe one day computer simulations of such alternative possible arrangements will find a central home in the discipline. But it is hard to see how one could make those simulations properly empirical.  An inability to even think or explore alternative institutional arrangements is an instance of being ideological. Economists are like engineers who take many of the most important constraints for granted. That's okay, of course, for many purposes. But if one's science becomes the dominant way in which social reality is interpreted then this is engineering quality is a limitation.
La respuesta de @JL_Ferr fue que el análisis de Eric es pobre y que de hecho no define "ideología". Acto seguido me explicó José Luis cómo en Economía existían métodos que garantizaban su seriedad, como la revisión de los resultados presentados por parte de terceros, el método científico, etc. Me señaló también cómo era necesario que indicase alguna alternativa a la Economía convencional. Yo señalé que era necesario mayor realismo en Economía, presupuestos sobre la conducta que tengan en cuenta aquello que dice la Psicología (la Economía Conductual) y la explicitación de los marcos normativos. Respecto de lo primero JLF dijo que como alternativa, siendo prometedora, todavía no lo era. Respecto de lo segundo señaló a La Ley de la Demanda, preguntándome por el marco normativo de dicha ley. Existen experimentos de economistas en los que es posible como la Ley de la Demanda se cumple incluso con ratas, (incluyendo experimentos sobre la la primera de las excepciones ala ley, existencia de bienes Giffen), es tan universal que no ha sido descubierta por los economistas; ya en la antigüedad era sabido que de algo que cuesta más lo lógico es consumir menos. En esa ley se encapsula uno de los principios económicos que sirven para construir el edificio teórico de la ciencia económica... léase, el principio de escasez. Los recursos, el tiempo y las capacidades de las que disponemos, son escasos. Si el coste del disfrute de alguna de esas dimensiones aumenta, siendo racionales, debemos economizar su uso. Si el precio de las fresas se incrementa ceteris paribus consumiremos menos fresas y nuestra preferencia por frutas dulces se manifestará en forma de claudias o albaricoques. Si el coste del tiempo es mayor disminuiremos el tiempo de ocio (su disfrute) y dedicaremos más tiempo a trabajar (el coste de oportunidad es lo que aquí se mide). Por último si resulta más costoso incrementar nuestras capacidades dedicaremos menos tiempo a entrenarnos y más tiempo al sofá. Implacable.
Suelen señalarse dos excepciones a la Ley de la Demanda, la primera la considero legítima y la segunda ilegítima. La primera dice que con bienes Giffen un incremento de su precio incrementa la demanda de esos bienes. El ejemplo que se suele poner es el consumo de patatas en la crisis del hambre irlandesa del siglo XIX. Cuando un bien de primera necesidad incrementa su precio la disminución de renta resultante hace que le dediques una proporción mayor tal de tu renta que tu consumo de ese bien se incrementa. Esto es debido a que cuando el precio de esa clase de bienes se incrementa tienes que dejar de consumir otros que ahora te resultan inaccesibles. (el incremento del precio de la patata hace que no puedas consumir jamón y sólo consumas patata). 
La segunda excepción que suele ponerse es la de los bienes de lujo y de especulación: el incremento de su precio hace que sean más demandados. Pero en este caso lo que sucede es que un bien que tenía una naturaleza (no era de lujo o no se especulaba con él) pasa a serlo y de ahí el incremento de su demanda, por lo que no considero que pueda considerarse como una excepción a la Ley de la Demanda.
También está la Excepción de Abilio, que se me ha ocurrido esta mañana mientras me preparaba el café y que también es conocida desde la Antigüedad pese a que no me consta que haya sido formulada en términos económicos como una excepción a la Ley de la Demanda. 
Y dice: "cuando el objeto de la demanda constituye una deuda para su poseedor existe un punto de la misma en el que un incremento en el precio incrementa la propia demanda". En la Antigüedad era conocida como "de perdidos al río"y en está basada en los resultados experimentales de Kahneman & Tversky que dan lugar a la formulación de la Prospect Theory. No sé si esta excepción se cumple también con ratas pero siempre he pensado que algo que se puede demostrar para las ratas (como los experimentos sobre la Zero Intelligence), siendo valioso, nos dice muy poco sobre la naturaleza humana.
Sobre lo que me preguntaba José Luis al respecto, esto es, la explicitación de los marcos normativos de la ley de la demanda en su momento contesté, un poco a lo loco, como toda discusión mantenida en Twitter, que había que explicitar la relación de la demanda con las preferencias, lo procesos deliberativos y el poder. Ayer mientras iba a la biblioteca pensaba también sobre la Ley de Say y sobre cómo no es posible entender adecuadamente aquello que es la demanda si no pensamos un poquito sobre otra de las leyes más antiguas de la ciencia económica.

miércoles, 9 de octubre de 2013

errarum

Ya está en el horno. Ahora esperamos que la cocción no estropee el producto. Hablaremos de racionalidad limitada. De las formas en las que ésta es entendida y de su posible correspondencia con las formas externalistas de entender la cognición. La Nueva Economía Institucional y la Economía Evolutiva representan esas formas.

martes, 1 de octubre de 2013

al demonio

Llevaba tiempo deseando que llegara el 2014 pero ahora me temo lo peor. Si entendemos, como algunas hacen, que la sociedad es un conjunto de contratos podemos adoptar dos posturas: los hay kantianos como Rawls, Sen o Scanlon haciendo énfasis en el compromiso y el comportamiento cooperativo en que consiste ser moral. También puedes ser de las desconfiadas en la naturaleza humana: en este caso bebes de Hobbes y eres 'contratista' [contractarianism']. Nozick, Buchanan.
En estos últimos años los contratistas ganan por goleada. La crisis ha conseguido que la inseguridad ciudadana no consista en ese sentimiento de miedo a doblar la esquina un miércoles a las dos de la mañana cuando vas por el Casco Vello, inseguridad ciudadana hoy significa que el banco revise una cláusula en la que no te habías fijado, o dos entidades pida cada una que la otra les entregue un papel que tú no das conseguido, porque sino quien pagas eres tú.
En una sociedad en la que se rompen los contratos, se les estruja, se les manipula, en la que la palabra significa impostura, no queda espacio más que para la espera. Pues ya lo decía Chesterton: "With all really evil things, when the danger has appeared the danger is over'. Y el verdadero mal que entraña la ruptura de todo contrato no ha asomado el hocico todavía. Porque es también como en 'La princesa Mononoke'. Que aparezca ya, que se nos lleve pal infierno o que se muera, pero que aparezca para irse.

martes, 3 de septiembre de 2013

el problema del realismo psicológico (III)

(formas de aproximarse a la verdad)
Los economías suelen señalar la existencia de un trade-off entre la introducción de mayor realismo psicológico y la inteligibilidad de los modelos que pueden ser construídos. (Augler & March). Hoy no nos ocuparemos hoy del objeto principal de nuestro estudio (el realismo psicológico), que representa el problema sobre este trade-off que ha ocupado la vida intelectual de algunos de los más grandes economistas de la segunda mitad del s.XX. (Simon, Williamson, North). nos ocuparemos de la polémica sobre el uso del método deductivo que hacen los austriacos, que ha destacado recientemente Lord Keynes. Intentar hacer ciencia mediante el uso, aunque sea parcial, del método deductivo, mediante el uso conocimiento apriorístico es considerado una aberración por muchos científicos de otras áreas que no son la economía. En psicología el funcionalismo y el llamado intelectualismo (la consideración de la mente como una compu) actúan también de esa forma. Se intenta paliar ese déficit mediante la predicción (no los austriacos) en base a los modelos generados por los principios no realistas empleados en los modelos. Pero predecir no es tan fácil en las ciencias sociales.
El trabajo en laboratorio de los economistas experimentales y los conductuales está abriendo una nueva vía de exploración sobre las formas en las que los agentes toman decisiones. Pero ese trabajo se sigue basando sobre principios aprioréticos, dado que al diseñar los experimentos se da por sentado que las decisiones se toman de una forma y no de otra, o que la información a tener en cuenta a la hora de tomar una decisión se representa de una determinada forma y no de otra. Y de todas formas, con todos esos apriorismos el conocimiento generado mediante esas pruebas de laboratorio es muy valioso y nos aporta información muy valiosa.
otro de los proragoinsitas de esa polémica sobre el apriorismo austriaco es el un macroeconomista. Parace que la ciencia que desarrolla este señor está libre de apriorismos. Algunos notables macroeconomistas hacen sangre sobre la metodología defendida por los austriacos conocida como praxeología. (de Mises a Murphy) pero toda la microeconomía está afectada de ese mal científico del razonamiento a priori. La propia macroeconomía establece sus apriori: todas y cada una de las corrientes de pensamiento macro lo hacen.
Pongamos el ejemplo más básico que se me ocurre: al estudiar la actividad económica ésta está determinada por la cantidad de factores productivos empleados en el proceso de producción y por la tecnología empleada en el mismo. Ésta se valora mediante el estudio de los precios a los que las cantidades producidas son intercambiadas. Esa actividad es medida mediante una serie de indicadores como el PIB, las ventas de productos manufacturados y un larguísimo etc. Algunas corrientes suponen que toda actividad económica decidida por los agentes es 'buena', otras que cuanta mayor actividad económica 'mejor', otras que toda actividad económica debe ser decidida en determinadas condiciones de 'no distorsión', otras que la actividad económica debe ser la menor posible (algunas ecologistas). Los componentes de pureza y amabalidad de la actividad son decididos sobre supuestos apriori. ¿Cómo no? Lo que es la actividad y lo que no también.
Pero puestos a cometer el 'pecado de Hegel' no seamos tan necios como llegó a serlo él. Allí donde nos veamos obligadas a asignar propiedades psicológicas a los agentes, simplificando, hagámoslo considerando las cosecuencias de esa simplificación. Cuando establezcamos una función objetivo tengamos en cuenta los factores que han de ser política y económicamente valorados: debido a los presupuestos psicológicos de los que partimos quizás las políticas no sólo deban considerar la maximización del PIB, quizás las políticas de promoción de la actividad económica no se deban basar únicamente en incentivos monetarios, y también quizás ciertas políticas económicas no deban serlo directamente. Quizás ciertas políticas no deban ser gubernamentales sino populares. Quizás de una crísis no se salga sólo 'estimulando' la demanda o generando crédito empresarial; quizás no sean sólo las políticas gubernamentales las que deban ser activas. Nos cuesta recordar que no todos los agentes económicos son empresas, ni todos los agentes políticos son gobiernos.

viernes, 23 de agosto de 2013

el problema del realismo psicológico (II)

(Sobre identificación de fuerzas principales y otras drogas)

Cuando las economistas identificamos la principal fuerza que rige la conducta económica (una fuerza que las ata a todas) solemos referirnos al interés propio, el deseo de acrecentar la propia potencia. Cierto utilitarismo interpreta esa fuerza con la búsqueda del placer y la evitación del dolor. Otro con la búsqueda de la felicidad. Los estudios hedónicos y sobre la felicidad se ocupan de esas cuestiones. Esto es tan así que hay economistas que definen su tarea como la de la ciencia que se ocupa de esa pasión, y cuando hay otra presente defiende que ésta es de algún modo reducible a aquella principal.

jueves, 22 de agosto de 2013

el problema del realismo psicológico (I)

El realismo científico adopta muchas formas, refiriéndose a como se consideran las cosas que son, a cómo las teorías científicas afirman lo que es. Existe, además, una forma de realismo científico llamado ontológico que se pregunta sobre qué es aquello que existe y qué significa ese existir. En ciencia las afirmaciones sobre causalidad y dependencia implican presupuestos ontológicos, se quiera o no hablan sobre la varias modalidades del existir.
En ocasiones Mäki defiende una clase de realismo mínimo indulgente y comprensivo, teniendo en cuenta las dificultades a las que se enfrentan las ciencias sociales. Es comprensivo en que debido a la incertidumbre que comporta el confirmar una teoría, la precariedad debida a la contingencia histórica de los datos disponibles, entiende Mäki que el juicio sobre una toería debe ser aveces suspendido pese a que presenciemos episodios que puedan, transitoriamente, contradecir las teorías implicadas. La tarea del economista sería así la identificación de fenómenos relevantes, su aislamiento teórico, y la consideración de las fuerzas que puedan explicar la conducta de esos fenómenos. Mäki, fuertemente influído por Friedman, afirma que no es necesario que los presupuestos que explican los fenómenos sean 'realistas', entendiendo ahora por 'realismo' el carácter de verosimilitud de esos presupuestos a la luz de lo que otras teorías científicas dicen verbo de los mismos.
Es indulgente Mäki en que finalmente solicita únicamente de los científicos sociales, mediante este realismo mínimo, ánimo de verdad.

sábado, 10 de agosto de 2013

embody your thoughts

Aprovecho la entrada de este mes de agosto para recomendar los dos libros sobre los que estoy trabajando. El primero es 'Out of our heads' de Alva Noë. Es aparentemente sencillo. Es elegante. Autocontenido. Habla de cognición encarnada (mebodied), defiende un enfoque de la cognición que designa como «actual» (enactive). Me parece muy inteligente la forma que tiene de abordar aquello que es la mente, la evolución y la consciencia para los animales. Nosotros incluídos. Además utiliza conceptos fenomenológicos de una forma muy interesante: acceso, presencia, ilusión, virtual.

sábado, 13 de julio de 2013

Un esquema

Llevo una semana varado en la cuestión de cómo aproximarme al realismo y cómo entenderlo. Mäki tiende a entenderlo en el sentido científico pero en algunos artículos defiende un realismo mínimo en el que caben muchas cosas siempre que el científico en cuestión tenga la intención de explicar cómo el mundo es.
Me estoy centrando en las aproximaciones realistas y el lugar éstas conceden a la memoria, la atención, la percepción, los sistemas cognitivos, las emociones. Las categorías que en economía relacionan la actividad de los agentes con esos elementos psicológicos suelen ser los hábitos, las rutinas, las reglas de decisión, la ideología, las instituciones, las reglas.

jueves, 6 de junio de 2013

Agustinianas

He comenzado el proceso de escritura de la tesis. Llevo más de quince páginas. Me siento algo culpable porque no me estoy empleando al cien por cien. Sin embargo estoy bastante centrado en la temática. Me muevo entre la impaciencia que me provoca tanto material acumulado en la necesidad de encontrarle el sitio adecuado, la impaciencia de una estructura que no consigue dibujarse completa, y el tedio de tocar de nuevo lo ya tan manoseado.
Existen también cosas interesantes, nuevas y divertidas. Repasando materiales que comencé a trabajar hace tres años veo cosas nuevas que antes no veía. Veo también cómo en ocasiones ya pisaba la arena en la que ahora me sitúo.
De todas formas me quedan aún bastantes meses. Iré colgando cosas.
Lo que estoy haciendo tiene que ver con intentar sacar conclusiones de cierto tipo de realismo que ha ido prosperando en economía. Las conclusiones no son nuevas: Galbraith, Scitovsky and many more... Lo que creo que es nuevo son los pasos por los que se conduce la argumentación, las categorías--herramientas propias de ese realismo. Haciendo mucho caso a algunas cosas que dicen mis amigos Andy Clark y Alva Nöe. Veremos.
A veces me invade la nostalgia; creo que no entiendo mis últimos diez años. Al mismo tiempo tengo ganas de cerrar esta etapa y comenzar alguna aventura que tengo en mente. Sudar de nuevo, vestirme de verde y socializar [nota 1]. E ler o que me saia.



Nota 1: Los enlaces son metafóricos. Ojo.

domingo, 5 de mayo de 2013

Alva Noë comparte cosas con Lauren Berlant. Cierto externalismo, la indudable elegancia, el pensamiento de la conciencia como danza en el mundo, y que ambos me gustan. 
Ayer asistí a una conferencia sobre la actual crisis y las visiones que los feminismos tienen de ella. La impartió Teresa Moure y fue un placer poder escuchar hablar tan bien.  Todavía no está subida a la red; mientras, recomiendo vivamente la entrevista concedida por Alva Noë a la estupenda revista electrónica Edge. (Temblad, hijos conductistas de Kahneman & Tverski).
AQUÍ (dura 15 minutos).

domingo, 17 de marzo de 2013

obediencia ignorada y soberanía fantaseada

Without attending to the varieties of constraint and unconsciousness that condition ordinary activity we persist in an attachment to a fantasy that in the truly lived life emotions are always heightened and expressed in modes of effective agency that ought justly to be and are ultimately consequential or performatively sovereign.

Slow Death (Sovereignty, Obesity, Lateral Agency). Berlant, L. Critical Inquiry 33 (Summer 2007) p. 757.

libros y gente que obedece a lo que desconoce

Las formas en las que se manifiesta lo humano son diversas. En España nos quejamos ahora de la burbuja y el ladrillo. Ha sido el capitalismo en nosotros, en su forma liberal democrática, a lo que hemos asistido. Almodóvar, Aviador Dro, Eva Nasarre, el BBVA, Solchaga, ETA, Aznar, el bipartidismo, CiU, el BNG, Al Ataque, El Precio Justo, ZP, Zaplana y la UE.
Entre el viernes y el sábado tuve oportunidad de visionar 'La ruta destroy', un documental de CANAL+ del año 93 que me ha hecho pensar en todo ello.

En lo académico creo que hago progresos. Algún dìa traeré algo a este cuaderno. Ahora mismo estoy revisitando 'The Nature of Rationality', de R. Nozick, también del año 93, y he trabajado intensamente el muy bueno 'Rationality and Commitment', un libro colectivo en torno al concepto de compromiso en A. Sen.

sábado, 9 de febrero de 2013

el halo externalista

He estado tentado de escribir cualquier cosa sobre los textos sobre los que estoy trabajando. Si en diciembre estuve estudiando la forma en la que entienden la racionalidad los neo institucionalistas ahora estoy con lo que llamo la postura de la "self-assertion": la de aquellos que afirman o mantienen una cierta filiación con la figura tradicional del agente económico. Y al mismo tiempo aquellas (Herlinde Pauer Studer, Elizabeth Anderson, Elias Khalil) que polemizan con ellos (Viktor Vangberg, Hans Bernard Schmid). En esta contienda me ha alegrado encontrarme con Amartya Sen, de nuevo, Phillip Pettit y Daniel Hausman (no tan viejos conocidos pero que también forman parte ya de cierto bagaje que nos acompaña). Hablan todos en la polémica que estoy visitando sobre las dificultades en las que se puede ver la noción de racionalidad (in the self-assertion way) al tener en cuenta el fenómeno del compromiso.
Las casualidades de las vidas han hecho que este no sea el evento teórico más significativo de este 2013. Ya no me acuerdo muy bien cómo pero un día me encontré con Lauren Berlant, buceando en el historial del navegador sé que esta fue la primera página que visité en la que aparecía. Fue a través de un twit, pero no sé de quien.

jueves, 17 de enero de 2013

2ª nota personal (completamente prescindible)

nunca me han gustado las películas de miedo, terror e incomodidades. Digo no a Viernes 13, te digo no a tí Alien, no a la niña del exorcista, y no a Román Polanski:

Antes que algo así prefiero incluso a Maikel Haneke. Si es que ¿para qué ir al cine a pasarlo mal?

de lágrima fácil

No sé si será el catarro (10 min. mirando una pantalla y me lloran los ojos cual Magdalena en el Calvario), o la proximidad de cierta fecha de solitario desconsuelo... el caso es que nada del trabajo que he realizado me tiene mucho sentido ahora mismo. Sí, querido woody, a veces es mejor huir antes de que le entren a uno ganas de invadir cualquier cosa.

domingo, 6 de enero de 2013

año nuevo

No he conseguido acabar lo que comencé en fin de año, queda pendiente. No sé muy bien lo que estoy haciendo con la Ley de Say, creo que me ayuda a trazar una línea más larga en el pasado, una línea de argumentación que entiende la creación de riqueza como asunto de emprendedores, Johnny Walkers. Me permite entender a los hijos de Schumpeter y a los cercanos a Hayek (pienso en Vernon Smith y en Buchanan). 
Los amigos de Keynes, desde Say, los pienso como los que manejan la demanda para que la dinámica de oferta no se vea frustrada. Mis proximas lecturas, una vez liquidado Winter & Nelson, será Baumol quien, por cierto, tiene dos artículos sobre "La Ley", uno de ellos con G.S. Becker, en el 52. Este último me espera al otro lado de la orilla, porque distribuyendo el tiempo de gustibus... est disputandum. ¡Ay, las curvas de indiferencia!
Y estoy empeñado en pensar que visitar los terrenos de oferta y demanda pensando en las formas de construcción de racionalidad nos permite ver cosas.