viernes, 24 de enero de 2014

Egonomics, de John Elster.

uno de los regalos de cumpleaños que he recibido este año es Egonomics, de John Elster. Es una especie de relato sobre el itinerario intelectual del economista noruego en el que se resalta su posicionamiento moral. En él desprecia "la charlatanería francesa" y ensalza el rigor metodológico, a veces excesivo, de los académicos sociales estadounidenses; se queda con el espíritu del concepto marxista de alienación -y nada más-, que hoy en día traduce por ofrecer la posibilidad a cada quien de realizarse con los demás.
Comenzó trabajando a Hegel y a Marx en su época francesa (1966-1974), después enseñó en Noruega para a finales de los setenta comenzar su etapa estadounidense. Es en el entorno norteamericano en donde confiesa sentirse a gusto, en contrarse a sí mismo en el individualismo metodológico que rinde toda explicación a la acción de preferencias, creencias, motivos psicológicos. Reclama la necesidad de entender los mecanismos cognitivos que condicionan nuestros razonamientos, los compromisos de los que nos valemos para sujetarnos y superar tentaciones emocionales. Parace ser que  para Elster su fase norteamericana significa la redención haber sucumbido a la tentación que supuso su etapa francesa, en Vincennes, facultad de la que fue profesor en los 70 pero de la que no habla, facultad que fue famosa por los excesos de los "maos-expontex" y otras gentes que meclaron habilmente psicoanálisis con substancias variadas.
Y ahí se detiene mi lectura. Ya había leído, para la tesis, algún artículo de John Elster y fragmentos de un libro pero nunca he acabado de pillarle el punto: no sé de qué va. Este libro es posible que me ayude. No sé todavía cómo valorarlo, me interesa pero no me posiciono. Me quedo con su idea de autorrealización con los demás como meta, con la búsqueda de encuentros que signifiquen formas de cumplimiento apropiadas. No me gusta el tono amargo que estoy encontrando en algunas partes de su reflexión pero no soy quien para juzgar lo que él ha vivido y ese tono representa esa experiencia.

sábado, 18 de enero de 2014

tesis al ralentí


Llevo dos semanas al ralentí con la tesis. En ella intento exponer los modos en los que se han desarrollado los intentos de dotar de mayor realismo psicológico a los modelos en Economía. Además realizo una apuesta por las teorías cognitivas denomiandas de externalismo activo (Clark & Noë fundamentalmente, es decir: extended and embodied cognition). Esta apuesta consiste: primero, en analizar el grado de empatía, o compatibilidad, de estas teorías con otras derivadas de la obra de H. Simon (Racionalidad Limitada y Ecológica, Economía Evolutiva y Nueva Economía Institucional). Segundo, considerar la  capacidad explicativa que una formulación basada en conceptos propios del externalismo (entender la cognición como un conjunto de destrezas; el énfasis en el utillaje cognitivo, los aparatos, las computadoras; el papel activo del entorno sobre la naturaleza de los procesos cognitivos; etc etc) tiene sobre algunos resultados de economía experimental (estoy pensando en el trabajo de Esther Duflo y sobre todo algunos experimentos de Pascaline Dupas).

He comenzado el trabajo de escritura con la introducción de los Economistas de la Conducta, las hijas e hijos de Kahneman y Tversky. He disfrutado mucho de esta parte porque creo que me ha quedado muy bien. Estoy contento sobre todo con la importancia que cobra en el enfoque que planteo el esquema cognitivo sobre el que se fundamenta Kahneman y que sirve a los Thaler, Laibson y Rabin para realizar la famosa integración de los resultados conductuales en los modelos económicos convencionales (funciones de utilidad etc). Es el esquema que habla de los Sistemas Cognitivos 1 y 2.
La sorpresa me la he llevado al leer un artículo de Evans y Stanovich. Recuerdo que la división en dos sistemas cognitivos tal como la plantea Kahneman está basada en el trabajo de Stanovich. Pues bien, ese esquema es polémico y cuestionable para el propio Stanovich. En ese artículo con Evans proponen, por ejemplo, un esquema cognitivo tripartito. El S1 pasaría a ser el Sistema Autónomo, y el S2 estaría dividido en dos tipos de procesos: los de la mente algorítmica y los de la mente epistémica.
La cuestión que me estoy encontrando es que este último esquema formulado por Stanovich y Evans es más permeable al externalismo que el de Kahneman en el sentido de que al formular de forma más detallada, al hacer explícitas categorías que en el otro esquema son ignoradas, permite una lectura desde el externalismo. Es lo que sucede con la forma que tiene de caracterizar la mente algorítmica.
Además pone de manifiesto el cajón de sastre que constituye el S1, y lo problemático de obviar esa diversidad de los recursos cognitivos que engloba. Stanovich y Evans permite por lo tanto argumentar sobre los modelos económicos desarrollados a partir del esquema S1+S2; o en eso estoy.
Y puede servirme para trasladar a un lenguaje externalista, más basado en rutinas, destrezas, hábitos, nichos cognitivos, andamiajes, etc etc.
Me resulta problemático traer más cosas sobre la tésis porque la redacto en gallego, mis apuntes están todos en esa lengua, y traducir supone tiempo.

domingo, 12 de enero de 2014

cinco notas y una conclusión


  • En "doce años de esclavitud" asistimos a la progresiva degradación de la materia humana. En la película podemos asistir a varias luchas por conservar la dignidad. Unas, las femeninas, las representa McQueen como refugiándose en el llanto y en los juegos, en la evasión cuando es posible. El protagonista masculino intenta mantenerse firme mediante el ejercicio de las destrezas que una vez lo caracterizaban como una persona libre.
  • Mientras la veía pensaba que me eran más profundas las dos anteriores películas de McQueen, con una carga estética tan estudiada que nos trasladaba a un estado de sensibilidad capaz de hacer inteligible aquello que mediante lo discursivo se pierde por abstracto. En ésta existen esos recursos pero aparecen en algunos momentos sólo. Al contrario que la película sobre los presos irlandeses en esta el mal se ejerce desde la locura y no como un procedimiento administrativo operado metódicamente.
  • Uno de los méritos de McQueen es que sus obras añaden reflexión no sólo en si mismas sino también cuando recurrimos al contraste comparativo de las unas respecto de las otras. 
  • El contexto irlandés permite luchas a través del cuerpo y sus excrementos que humanizan y dignifican, que permiten una libertad imposible de arrebatar. 
  • En esta última la desposesión y el aislamiento que permiten la esclavitud sí despojan y arrebatan. El otro loco y cruel se ensaña en esos mismos cuerpos. Lo erótico, musical, lo familiar, lo cotidiano expuesto a la locura y arbitrariedad del amo permiten como único refugio el llanto. Todo asomo de resitencia es esporádico, no planificado, fruto de desesperación.
Sólo el azar libera, aparentemente, después de tal travesía.

viernes, 3 de enero de 2014

no distópico

Ayer estuve viendo un programa muy bueno sobre la situación política francesa. Lo recomiendo. En Francia la idea y las estructuras de Estado han prendido fuerte. Además la derecha es atípica, también la izquierda. Es un país poderoso e influyente. Otros estados son importantes pero no son el Estado francés. Allí la incertidumbre sobre qué sucederá con un Estado todavía no desmantelado, sobre un negocio apetitoso, es todavía grande. Dicen los tertulianos de Fort Apache que los gobernantes tienen miedo al pueblo francés. Por si al meter la patita...
En los márgenes y periferias que habitamos  quizás nuestra suerte esté bastante más determinada: es posible que el proceso de desguace que vivimos nos deje en una intemperie que nunca pensamos vivir. Viviremos la apertura de nuevos espacios para todo. Lo malo es que en estas situaciones no es posible predecir lo que sucederá: las prediciones son posibles cuando un sistema está en funcionamiento, con sus dinámicas y ciclos; cuando un sistema se desmantela no se sabe qué puede ser después.
Se rompa o no España, se germanice más o no Europa, se desintegre el euro, vuelva o no el crecimiento, deberemos pensar de nuevo las políticas monetarias y de bienestar. Y no valdrá el teorizar demasiado, lo factual, lo que de hecho se vaya haciendo, sea como sea, paricipará de la constitución de lo nuevo.
Sea como sea permitir y desarrollar iniciativas locales, conectarse con lo extranjero para traerlo, negociar al margen, colaborar por momentos, buscar concurso, disolverse, resistir, reunir, obedecer, fidelizar... un sabedios de improvisaciones con la certeza de que esto no es Detroit y las quiebras aquí no se solucionan sólo emigrando. Pese al tópico.