lunes, 17 de febrero de 2014

el lenguaje y la conducta

llevo 51 páginas y 23mil palabras. Varias reestructuraciones, la actual con siete capítulos previstos. Algo de cansancio y varias ideas todavía por desarrollar.
Y en ésto es en lo que estoy pensando, en la lectura que ha de ser hecha desde la economía, en las repercusiones teóricas de esa clase de desarrollos: de como el entorno participa de forma activa en el proceso de deliberación y elección.
El hecho es que ya se está intentando construir un relato coherente y sencillo de lo que la Economía de la Conducta está significando. La introducción de mayor realismo psicológico en los modelos económicos, la integración de los resultados de laboratorio en esos modelos, es algo así como la irrupción del sonido en el cine. Hay personajes --racionalidad, óptimización- que están haciendo el ridículo; otros --preferencias, utilidad- que están intentando adaptarse, y otros que están comenzando a cobrar protagonismo --contexto, hábitos, heurísticas, distorsión-.
Y están comenzando a escribirse guiones pensando en el sonido pero el musical no ha sido todavía descubierto. Lo cual no quiere decir que las glorias del cine mudo no conserven su grandeza.

hala, de regalo:
 

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