domingo, 4 de noviembre de 2012

ayer volví a ver Blade Runner

son muchos los que piensan que hay que actuar. Existen temas tan urgentes que requieren de nuestra participación que perder el tiempo en teorías es no sólo un absurdo sino algo peor, una falta, la denegación de auxilio debido, o algo así. pienso ahora mismo en los problemas ecológicos, no en la crisis económica. Pongamos como ejemplo dos de las demandas de Jayati Gosh que publiqué en la entrada 'ojos bien abiertos':
  • Shift from carbon-based production to renewable energy;
  • Emphasise clean, efficient and affordable public transport systems rather than allow polluting and  congesting private transport systems;

La identificación de las causas de los problemas que constituyen el desafío medioambiental no debe ser confundida con la solución. La solución al alto grado de polución no es 'Shift from carbon-based production to renewable energy'. ese es el resultado que buscamos. El problema está en el cómo: cuotas de emisión que puedan ser vendidas y compradas, el establecimiento de un límite por industria, la subvención de las energías buenas, impuestos sobre las energías malas o una convinación de todas ellas,.. o cambios más radicales... de sistema: el comunismo centralista, el comunismo de mercado, la anarquía tribal, el asamblearismo horizontal urbanita,...
Personalmente no creo que ninguna de las medidas anteriormente citadas sea efectiva en el largo plazo, o que los sistemas políticos alternativos que algunos proponen sea posible alcanzarlos de forma deliverada. Las cosas son como son pese a nuestros deseos. El capitalismo no surgió como una respuesta a los problemas que para los burgueses presentaba el feudalismo como tampoco decide uno sobre sus sentimientos. Por lo menos así lo veo.
También creo que nos vamos a pegar un castañazo de los que hace historia. E incluso no tengo la seguridad de que ese fracaso sirva para aprender, o cambiar el rumbo. Ayer volví a ver Blade Runner. También seguí el encuentro que mantienen los de Agora 99. Me gustó el modo en el que se dividieron en grupos de trabajo: el grupo del «deseo», el del «saber», y el del «poder». Los tres componentes son necesarios, o no. Ellos lo  quieren hacer así, de forma plena, con todos los requisitos que a priori son necesarios: quieren que todo el mundo lo desee, como ellos lo hacen ahora, además deben saber hacerlo y tener el poder para hacerlo. Para mí ninguno de los elementos es necesario. De hecho pienso que el del «saber» es especialmente complejo. El saber no es sólo consciente y deliberativo: el énfasis que esta gente pone en "tomar conciencia", ese "dormíamos; hemos despertado", me parece profundamente desafortunado y ciego. Habría que aprender a soñar de otra forma, a dormir mejor. La frustración que incubo hace que actualmente desee el resultado, aunque este sea producto de una de las aventuras de Rocambole. El control del proceso o su diseño me la traen floja. (Con perdón).
«'¿Qué hacer?' que diría Lenin», me dijo una vez un viejo amigo. Quizás nada. Pero es bastante frustrante.

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