sábado, 28 de marzo de 2015

catástrofe y trauma



El otro día hablaba con un amigo sobre el ébola en África. Comentamos el caso de Madinda, a quien el Celta quería hacer volvier de Gabón por miedo a que contrajera el ébola.

Mi amigo defendió la postura del Celta porque "en esos países nunca se sabe". Yo intenté defender que realmente tienen la cosa bastante controlada, o eso me parecía haber oído. Pero en una conversación ya se sabe, ante la falta de datos y referencias concretas "de gustibus non est disputandum". 
El agua corrió y el tiempo pasó pero el otro día vi en twitter la noticia de que en Sierra Leona han controlado el virus. En concreto lo que me llamó más la atención fue la foto que acompañaba la noticia. Y volví a pensar sobre el tema. Primero sobre la queja de los africanos en general sobre la idea que tenemos aquí del continente. No me acordaba de a quién en concreto le había escuchado quejarse sobre la visión que tenemos de África por aquí, en concreto sobre el caso del ébola. Hasta hoy: a Akon en una entrevista a Al-jazeera. Akon, en vez de hacer caridad en África, se ha propuesto hacer negocios.
Durante un tiempo le he estado dando vueltas: pensemos en la epidemia de gripe de 1.917. Fue mucho más debastadora que la de ébola. He visto datos de Nueva York, Londres, Paris y Berlín. Tanto en el total de muertes como en la tasa de mortalidad fue peor que el ébola en África.
Aquí los datos para la epidemia de ébola en el oste africano.

Pero no se trata de comparar el África de hoy con EEUU y Europa de hace cien años, ni tampoco al ébola con la gripe. Tampoco de denunciar la miopía celeste (Gabón está bastante lejos del epicentro del ébola y, de hecho, en el país no se ha detectado ningún caso). Se trata más bien, o por lo menos a mi lo que me ha interesado, es considerar los efectos de algunas catástrofes y epidemias. Algunas catástrofes son simplemente debastadoras. Llegan, golpean y se van. Los afectados quedan en una situación de shock, de trauma en un sentido muy freudiano [al respecto me gusta mucho la charla de Caterine Malabou sobre el concepto de trauma]. La gente traumatizada lo está porque además de haberlo perdido todo no le encuentra sentido a nada. Los habitantes de New Orleans sufrieron algo así después del huracán Katrina. No pudieron hacer nada. A muchos desempleados y marginados por la crisis económica les ha pasado algo similar. Se quedan sin capacidad de reacción.
El ébola o la gripe pueden ser epidemias de efectos catastróficos pero de ellas se puede salir mejor de lo que se entró.

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