domingo, 7 de septiembre de 2014

preguntas desafortunadas

una amiga ha tenido la mala idea de preguntarme de qué va mi tesis. No he podido evitarlo, y lo he intentado. Dado que ya va siendo hora de mi post mensual aprovecho y copipego, con vuestro permiso. Inmersión:

a ver, te cuento entonces de mi tesis. La temática, el objeto de estudio, es un fenómeno que se conoce como "introducción de realismo psicológico en Economía".
En Economía trabajamos con modelos que intentan simular la realidad: la evolución del ahorro, la inversión, la reacción del consumo ante una subida de impuestos. Esas simulaciones nos sirven después para intentar predecir fenómenos futuros o para intentar aislar las causas más importantes de fenómenos que se han dado.
Estos modelos son modelos matemáticos. Si aumenta la renta disponible aumenta el consumo, por ejemplo, en una proporción. Esas relaciones intentamos modelarlas, reproduciendo mediante fórmulas las relaciones entre las variables que son nuestro objeto de estudio. Vale. Pues resulta que los modelos convencionales tradicionalmente eran muy poco realistas desde un punto de vista psi. Se suponía que los agentes económicos maximizaban en todo momento, que eran racionales, que poseían información perfecta, que sólo perseguían su propio interés, y eran coherentes a lo largo del tiempo: si elegían hacer una cosa no cambiaban después de opinión... Todos estos supuestos tan poco realistas eran necesarios para poder modelizar matemáticamente los fenómenos económicos.
En los años 50 se atacó mucho esta forma de modelizar. Hubo economistas que iniciaron un movimiento que pretendía introducir mayor realismo psicológico en economía. Su principal figura fue Herbert Simon. Una de las escuelas que surgió de ahí es la Economía Evolutiva. Esa gente es heterodoxa, son unos cracks, pero académicamente no han tenido mucho éxito. Han conseguido introducir algunos conceptos, como el de racionalidad limitada o el de heurísticas, pero la clase de modelos que ellos defienden no ha acabado por sustituir a los que ya había.
En los años 70 nace otra forma de introducción de realismo psicológico en Economía. Se trata de la Economía Comportamentista. Kahneman y Tversky son los que iniciaron ese camino. Los economistas que trabajan a partir de los resultados obtenidos por Kahneman y Tversky, que en realidad son psicólogos, lo que hacen es modificar modelos económicos convencionales, ya existentes, mediante la introducción de distorsiones en el juicio, sesgos, y fenómenos como el altruísmo, que previamente han sido testeados mediante experimentos de laboratorio.
Esta segunda forma de introducir realismo psicológico en los modelos con los que trabajamos los economistas ha tenido bastate éxito, de hecho es una especie de hype ahora mismo. Este contraste entre el éxito de los comportamentistas y el relativo fracaso de los evolutivos ha llamado la atención de los especialistas en historia del pensamiento económico. Las razones que se suelen aducir para explicarlo son que, por una parte, la concepción de la mente de los comportamentistas es más actual, con mayor soporte empírico, por una parte. Además, la forma en la que han sido construídos los experimentos mediante los que aislan las distorsiones en el juício que constituyen a posteriori sus bloques de construcción teóricos, son susceptibles de ser integrados en modelos convencionales. De ahí su éxito. Aislan fenómenos concretos que pueden ser introducidos como variables dependientes en los modelos convecionales.
Yo lo que hago es cuestionar esos dos argumentos. En primer lugar los modelos que provienen de las formas de modelizar introducidas por Herbert Simon, no están desfasados desde el punto de vista de las teorías de la mente actuales. En concreto aporto argumentos externalistas. El externalismo es una corriente actual respecto de la naturaleza de los procesos cognitivos. De hecho es más popular entre los investigadores cognitivos que su alternativa, el internalismo respecto de esos procesos. De hecho, los modelos de Economía Evolutiva son simpáticos respecto de ese tipo de concepciones sobre la cognición.
Esta sería la segunda parte de la tesis. En la primera hago una introducción sobre qué significa esa tendencia a la introducción de realismo en economía, y en la segunda defiendo la actualidad de los posicionamientos de la escuela de Economía Evolutiva desde el punto de vista de las teorías cognitivas.
En la tercera parte de la tesis, en la que me encuentro ahora, me centro en la Economía Comportamentista. Entienden los que estudian esto, que una de las razones del éxito de los comportamentistas reside en la forma en la que introducen ese realismo psicológico en los modelos. Esto es, su compatibilidad con la forma convencional de modelizar. Y aquí es donde estoy atascado. No es que no tenga ideas sobre cosas que me parece que no están funcionando, lo que me está resultando dificil es montar un argumento. Estoy intentando afrontarlo desde un ataque a los fundamentos hedonistas del trabajo que llevan a cabo los comportamentistas. El hedonismo, que aquí no significa búsqueda de placer sino estudiar la reacción de los sujetos ante incentivos consistentes en ganancias y pérdidas posibles, estudiando la intensidad de esas reacciones, respecto de qué se reacciona, y las distorsiones respecto de la respuesta que sería considerada racional, es la base de los resultados comportamentistas. Sus principales resultados de laboratorio son sólidos, pero la forma en la que se aplican, la introdución de ese realismo psicológico en Economía, es cuestionable por varios motivos.
En ambas partes de la tesis me manejo con argumentos externalistas por lo que la tesis viene a ser algo así como la defensa de una perspectiva externalista en la polémica sobre las formas de introducción de realismo psicológico en Economía. Esa perspectiva nos permitiría una crítica del comportamentismo que no niega la importancia del trabajo empírico que han realizado. Además también permite una defensa de ciertos conceptos propios de la Economía Evolutiva.

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