objetos de interés


foto: Les Chatfield




La intimidad que estableces con los objetos tecnológicos que te rodean debería extrañarte más. A poco que establezcas una distancia con ellos adquieren un carácter propio, como cuando te sientas en el sillón de lectura para contemplarlos sobre la mesa, o como cuando se va la luz o se estropean. Su inercia los convierte en mobiliario.
Cuando cobran actividad llaman la atención y solicitan ser manipulados; no los ves ya sino como lentes que navegan los caminos de tu interés. Te emocionas entonces y se te dilata la pupila. Vas con él al baño y te ríes mientras meas.

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