teño un amigo. Figúraseme unha atractiva traxedia disfrazada de terciopelo. Non fago moito caso dos meus pareceres, adoitan estar alentados polos meus demos, mais se cadra debería.
Falaba hai nada de The Last Duel e de que pese a boa factura faltábame algo na realización do filme. Ese algo que me faltaba teno The Green Night. Trátase dunha fantasía medieval de carácter onírico. A estética do filme serve á fin da liberación narrativa. O maior pecado dos filmes de época é a atadura da recreación. En The Duellists duelistas a luz, a sombra e a cor fan que o noso padal se embriague do espírito do romanticismo. En The Green Night a estética naif fálanos na linguaxe céltica medieval, onde a raposa fala, os xigantes reparan en nós e un cabaleiro verde outorga cabalaría. Tamén unha especie de teoría estética sobre a contraposición do verde e o vermello.
Me doy cuenta de que kitikrit está pasando a modo culebrón, será el verano. Decíamos que las nuevas formas de encontrarse están en twitter y youtube. Lo que predomina entre el grupo de chicas que os voy a presentar ahora es twitter. Lo que os voy a contar ahora es lo que he aprendido mediante el visionado compulsivi de actuaciones y entrevistas colgadas en youtube: exite una performance y de posé en gran parte de ellos; también exponen elementos que forman parte más general de su vida, exposición que está cambiando aquello que se entiende por esfera pública/privada.
sabéis que existe algo que se ha dado en llamar imperialistic economics . Tiene su origen en un fracaso. El de Hotelling y Schultz antes de la II Guerra Mundial, cuando, intentando dotar de una base empírica a la recién formulada teoría de la preferencia revelada intentaron la derivación de funciones de demanda a través de datos de la agricultura en los EEUU. Después de ese fracaso vino la guerra, las primeras computadoras, la teoría de la información, los códigos, la teoría cyborg, y un largo etcétera. De acuerdo con Mirowski la profesión económica en los EEUU reaccionó de dos formas: algunos, como Arrow, Debreu o Koopmans, comenzaron el camino de la abstracción; se refugiaron en axiomas de los que se derivaban consecuencias. Otros, entre los que se encontraban Stigler, Friedman y Becker, hicieron piña en Chicago y adoptaron una actitud desafiante e invasiva: la Economía podía explicarlo todo siempre que tiviese a mano una tijera marshalliana y se aplicase en el análisis parcial...
Comentarios
Publicar un comentario