sábado, 16 de junio de 2012

función y forma (ii)

éticamente alguna forma de nihilismo aniquilador es precisa. Una creencia ontológica que no deje piedra sobre priedra arrojándonos a una especie de OOO. Un materialismo radical del nada-bueno existe. Las tragedias nos arrojan a ese nivel de humillación y humildad, Walt Disney no (o sí). Uno de los motivos por los que digo esto es esta conferencia de Deirdre McCloskey. En ella nos viene a decir que algo único sucedió entre los siglos XVII y XVIII en el noroeste europe que nos trajo prosperidad y riqueza como nunca antes. Fue un cambio ético y moral por el que por primera vez en la Historia se valoraron la libertad y la iniciativa privada. El resultado somos nosotros.
Hemos defendido desde este cuaderno la emergencia estructural como condición de lo nuevo sin identificar la causa de esa emergencia. Fue cuando hablamos de la vida y lo mental. No sé si la emergencia del capitalismo ha sido debida a eso que dice Deirdre, lo que aquí se defiende es la autonomía de lo nuevo respecto de aquello que le precede, incluida la consideración positiva de la libertad y la iniciativa privada. Lo nuevo -el capitalismo- puede desarrollarse sin la condición de su emergencia.
Deirdre habla en la conferencia de sus amigos marxistas, algunos de sus mejores amigos lo son, que ofrecen algunas explicación convincentes sobre determinado tipo de dinámicas sociales. Ella (Deirdre), cuando era él (Donald), fue troskista. Al igual que James buchanan y al igual que Hayek (y al igual que algún otro economista por mi muy querido) presumen de haber sido marxistas en su juventud señalándolo como una fase de ingenuidad que superaron al comenzar a estudiar economía. La ciencia económica sería el remedio, la doctrina, la medicina. Contra ese fervor juvenil que cual voruelas ataca pudiendo dejar marcas. El Che no vivió lo bastante; Fidel ha sido un necio petulante toda su vida. Uno de los amigos marxistas para Deirdre es Moishe Postone, comparten universidad y conferencias (de las que ahora mismo no encuentro el enlace, sorry).
El ejercicio propuesto al principio de esta entrada nos permite no ver en el capitalismo una bondad, recordando al mismo tiempo al ateísmo purificador defendido por S.Weil. No somos mejores que nuestra mierda. La política y la bondad se fundan sobre la comunidad de creyentes no sobre ningún tipo de objetividad planicie. El capitalismo no ha supuesto nada desde un punto de vista moral, no es un avance ni un mejoramiento, ni siquiera el aducido incremento de la riqueza, del bienestar material o de los sentimientos hedónicos. La moralidad no tiene nada que ver con ninguna de esas cuestiones.
En segundo lugar está la eficacia material. Deirdre es optimista respecto de nuestro futuro: inventaremos algo que nos libre del mal. "that's our shit": inventar arreglos. Dice que el crecimiento de la población es preocupante pero que algo haremos cuando llegue el momento. Ojalá que así sea. Dice que siempre ha habido burbujas y siempre las habrá, ese es el precio que debemos pagar, pero merece la pena. Sigo remitiéndome al ejercicio propuesto al principio de esta entrada.
Pues ahora no (nos vamos a la playa), pero acabaremos hablando de racionalidad, de fución y forma. De hecho, la conferencia de Deirdre es perfecta para contraponer esos elementos a la forma de ver el mundo de un marxista como Moishe. Y además son amigos.

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