jueves, 12 de abril de 2012

destrucción destructiva

Comentaba ayer algo en nada es gratis sobre la reforma laboral. Es cierto que teóricamente facilita la creación de empleo dado que incrementa la capacidad de los empresarios para llevar a cabo planes empresariales que antes no eran posibles. Además posibilita la bajada de costes vía reducción salarial y despidos más baratos pero creo que no toca los dos problemas más importantes desencadenados por lo que nos ha pasado en los últimos 30 años:

  1. La burbuja, que viene de lejos, ha distorsionado de tal forma nuestra estructura productiva que ahora somos como una gallina sin cabeza.

  2. En España hay ciertos sectores oligopolistas que disfrutan de rentas a costa de las que genera el resto de la economía, lo cual tira para abajo de la competitividad del país y dificulta cualquier tipo de iniciativa al margen: los altos costes de la energía, la telefonía y las comunicaciones; el propio sector inmobiliario ha significado eso durante muchos años: las rentabilidades estaban distorsionadas. Es lo que llamo 'destrucción destructiva'. Las empresas que salen no son las que desarrollan malos planes empresariales, o no todas; y las que se quedan lo hacen porque son capaces de captar esas rentas que genera la falta de competencia.


Ay, la banca, las energéticas, Florentino!! ¡qué falta nos hacía una buena burocracia interventora alemana; ya lo avisó ayer Luis.

Esto todo en falsete, a mi quien me impresionó ayer de verdad fue Francisco.

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